Realidad

Aunque el Maestro parecía saborear la vida y vivirla a tope, también se sabía que afrontaba grandes riesgos, como cuando denunciaba la tiranía del gobierno, corriendo el peligro de ser arrestado y hasta morir, o cuando llevó a un grupo de sus alumnos a ayudar a una aldea que había sufrido el azote de la peste.

«El sabio no teme a la muerte», solía decir.

«¿Por qué tiene un hombre que arriesgar la vida tan fácilmente?», le preguntaron en cierta ocasión.

«Por qué tiene una persona que preocuparse tan poco por el hecho de que se apague una vela cuando el día ya ha amanecido?».

Entradas recomendadas