Proverbio Zen

Un día de viento dos monjes discutían sobre un árbol.

El primero decía: «Te digo que lo que se mueve es el árbol no el viento». El segundo decía: «Y yo te digo que lo que se mueve es el viento no el árbol»

Un tercer monje paso por allí y dijo: «No se mueve el viento y tampoco el árbol. Son vuestras mentes las que se mueven».

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