Cita de Lao – Tse

El conoce a los demás es inteligente.

El que se conoce a sí mismo es iluminado.

El que vence a los demás es fuerte.

El que se vence a sí mismo es la fuerza.

Cita de Lao – Tse

Acomete la dificultad por su lado más fácil.

Ejecuta lo grande comenzando por lo más pequeño.

Las cosas más difíciles se hacen siempre abordándolas en lo que es más fácil y las cosas grandes en lo que es más pequeño.

Cita de Lao – Tse

El camino del cielo

es saber vencer sin combatir

responder sin hablar

atraer sin llamar

y actuar sin agitarse.

Evolución

Al día siguiente dijo el Maestro: Desgraciadamente, es más fácil viajar que detenerse».

Los discípulos quisieron saber por qué.

«Porque mientras viajas hacia una meta, puedes aferrarte a un sueño; pero cuando te detienes, tienes que hacer frente a la realidad»

«Pero entonces, ¿cómo vamos a poder cambiar si no tenemos metas ni sueños?», preguntaron perplejos los discípulos.

«Para que un cambio sea real, tiene que darse sin pretenderlo. Haced frente a la realidad y, sin quererlo, se producirá el cambio».

Cita de Lao – Tse

El hombre al nacer es blando y flexible

y al morir queda rígido y duro.

Las planta al nacer son tiernas y flexibles

y al morir quedan duras y secas.

Lo duro y lo rígido son propiedades de la muerte.

Lo flexible y blando

son propiedades de la vida.

Por eso la fortaleza de las armas

es la causa de su derrota

y el árbol robusto es abatido.

Lo duro y lo fuerte es inferior

y lo blando y frágil es superior.

Lectura

Un anciano sabio se paseaba con tres de sus discípulos en el jardín de su pueblo. Viendo un limaco que devora una lechuga el primer discípulo lo aplasta con el pie.

El segundo dice entonces: -Maestro, ¿no es pecado aplastar esta criatura?

El maestro le responde: -Tienes razón, así es.

-Pero el comía nuestro alimento, ¿no he hecho bien?

El maestro le responde: -Tienes razón.

El tercero dice: – Ambos dicen cosas contradictorias, no pueden los dos tener la razón.

Y el maestro le responde: -Tienes razón.

Citado por Julos Beaucarne, cantor y poeta «Wallon»

Pecado

Una de las más desconcertantes -y deliciosas- enseñanzas del Maestro era ésta:
Dios esta más cerca de los pecadores que de los santos.

Y lo explicaba así: Desde el cielo, Dios sostiene a cada persona mediante una cuerda. Cuando pecas, cortas la cuerda. Entonces Dios repara la cuerda mediante un nudo, con lo que te acerca un poco más a él. Con cada pecado que cometes, cortas una y otra vez la cuerda; y con cada nuevo nudo, Dios te va acercando a él progresivamente.

Curación

A una persona muy afligida que había acudido a él en busca de ayuda le preguntó el Maestro: «¿Deseas realmente ser curado?»

«¿Me habría molestado en acudir a ti si no lo deseara?»

«¿Y por qué no? La mayoria de la gente lo hace».

«Entonces, ¿Para qué vienen?»

«No precisamente buscando la curación, que es dolorosa, sino buscando alivio».

Y a sus discípulos les dijo el Maestro: «Las personas que desean curarse con tal que puedan hacerlo sin dolor son como los que están a favor del progreso con tal de que éste no suponga para ellos cambio alguno».

Soberanía

Los discípulos buscaban la Iluminación, pero no sabían en que consistía ni cómo podía llegarse a ella.

El Maestro les dijo: «No puede ser conquistada. No podéis apoderaros de ella».

Pero, al ver el abatimiento de los discípulos, el Maestro añadió: «No os aflijáis tampoco podéis perderla».

Y esta es la fecha en que los discípulos andan buscando lo que ni puede ser perdido ni puede ser adquirido.

Una brizna de hierba

Una brizna de hierba dijo a una hoja caída de un árbol en otoño:

-¡Cuanto ruido haces al caer! Espantas todos mis sueños de invierno.

La hoja replico indignada:

-¡Tú, nacida en lo bajo y habitante de lo bajo, eres insignificante e incapaz de cantar! ¡Tu no vives en las alturas y no puedes reconocer el sonido de una canción!

La hoja de otoño cayó en tierra y se durmió. Y cuando llegó la primavera despertó nuevamente de su sueño y era una brizna de hierba.

Y cuando llegó el otoño, y fue presa de su sueño invernal, flotando en el aire empezaron a caerle las hojas encima. Murmuró para sí misma:

-¡Oh, estas hojas de otoño! ¡Hacen tanto ruido! ¡espantan todos mis sueños de invierno!